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Maribel Sagredo: la agricultora de olmué que le vende el tomate limachino antiguo al Jumbo

  • 3 febrero, 2019

De seguro, quienes en el último tiempo se han sorprendido gratamente con la oferta del tomate limachino antiguo en los supermercados Jumbo, no logran imaginar las historias que, detrás de ese exquisito y patrimonial sabor, han vivido hombres y mujeres de nuestro campo para rescatar del olvido a este auténtico fruto de la zona.

Una de esas historias es protagonizada por Maribel Sagredo, una pequeña agricultora, originaria de La Calera, pero que ha trabajado por más de 25 años en la localidad de Quebrada Alvarado, Olmué, produciendo el apetecido tomate.

Con Ernesto Hernández, su marido, comenzó en los años noventa a armar unos pocos almácigos para ver crecer después los primeros tomates de su huerta. Entonces eran solo para el consumo familiar, pero tal fue el cuidado y esmero con los que produjo que pronto se supo en el sector sobre la calidad de los tomates de Maribel.

“Trabajé apatronada algunos años y con el tiempo vimos como negocio el producir nuestros propios tomates. Empezamos vendiendo a vecinos y familiares y cuando se abrió la carretera para Santiago vendía con una de mis hijas a la orilla del camino”, recuerda Maribel. Los automovilistas que elegían la ruta La Dormida para ir o venir de Santiago fueron por años su más fiel clientela.

Las cosas comenzaron a cambiar, eso sí, hace unos tres años para esta emprendedora, luego que su esposo, usuario INDAP, se embarcara en el proyecto de Rescate del Tomate Limachino Antiguo, junto al INIA La Cruz y el Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de Olmué. Maribel y familia continuaron con el cultivo de sus semillas, las mismas que antaño plantaba su abuela, y le agregaron a la producción otras variedades entregadas por el INIA.

LA ÚNICA MUJER

Actualmente, Maribel es la única mujer de entre seis agricultores que trabajan con la cadena de supermercados Jumbo. Tiene cerca de mil plantas. Cada una de ellas provee más de 4 kilos de tomate. De esos, unos dos kilos se seleccionan, por sus características, para comercializarlos con la empresa y el resto se deja como descarte para ser vendido en la feria campesina Prodesal que se instala todos los viernes en el frontis de la municipalidad de Olmué.

“El año pasado mandé mis primeros tomates a los supermercados Jumbo y actualmente tres veces a la semana despachamos nuestro producto. Podemos llegar a mandar hasta 26 cajas de 6 kilos en cada envío. Y la cantidad depende de lo que pida el supermercado porque a veces quieren maduro y otras más pintones para mandar a regiones”, explica esta emprendedora olmueína.

Ella reconoce que nunca pensó llegar a venderle a empresas tan grandes: “nosotros rescatamos las semillas de las tierras de mi abuela, porque estaban las semillas en el suelo. Para mi es una satisfacción saber que hay gente que está consumiendo lo que yo produzco en forma limpia, cien por ciento natural. Nunca imaginé llegar a venderle a supermercados”.

Para sacar adelante la producción Maribel comparte el trabajo con su marido. Ella se preocupa del manejo de la planta, ve todo el proceso del crecimiento, desde los plantines, hasta poner los hilos para guiar la planta de tomate (no usan coligues). En tanto, Ernesto se preocupa del riego y además hace todos los preparados para la fertilización, como el té de compost o té de huano que luego aplican por riego tecnificado.

“En el caso de las plagas utilizamos sólo cosas naturales, ningún químico ni insecticida. Por ejemplo, para la mosca blanca utilizamos una infusión de ruda y nos da excelentes resultados. Tampoco hemos tenido problemas de agua, tenemos pozo y regamos por cintas así que no perdemos nada de agua”, asegura Maribel.

Actualmente, esta emprendedora tiene sistemas de cultivo protegido: tres con plástico (invernaderos) y otro con malla antiáfido (que protege al cultivo de pequeños insectos) lo que se denomina “emparronado”. A futuro quiere instalar dos emparronados más y tener mayor producción para la época de verano.

Ella explica que el cultivo de estas variedades de tomate limachino antiguo se empieza a trabajar en los meses de julio y agosto para sacar los primeros tomates en octubre y noviembre, ya que en invierno no se puede trabajar por las bajas temperaturas.

Al respecto, el Director Regional de INDAP, Fernando Torregrosa, destacó que “estamos potenciando a las mujeres rurales a través de distintos instrumentos de apoyo y Maribel es un ejemplo de ello. Desde el año pasado esta usuaria Prodesal es una de las proveedoras del Jumbo lo que nos tiene muy orgullosos y esperamos poder sumar a más agricultores a este tipo de iniciativas que apuntan a mejorar la comercialización de sus productos”.

Cabe destacar que hace un par de semanas comenzó la comercialización del tomate limachino antiguo en los Jumbo de Viña del Mar, Concón y Valparaíso, al mismo tiempo el recuperado fruto hizo su debut en Antofagasta, La Serena y Valdivia, además de Temuco y Puerto Montt y desde el año pasado se vende en Santiago.