Desde hace 18 años, la vecina de la población Cemento Melón de La Calera, Lili Rojas González, dedica parte de su vida a ayudar a familias en situación de vulnerabilidad, transformando el patio de su propia casa en un centro de acopio de ropa, calzado, artículos de cocina y muebles que luego distribuye entre quienes más lo necesitan.
Su labor comenzó cuando llegaron a la comuna los primeros grupos de migrantes haitianos, momento en que Rojas empezó a organizar ayuda a través de una junta de vecinos. Desde entonces, su trabajo se ha ampliado hasta incluir la gestión de oportunidades laborales, apoyo en la búsqueda de vivienda y la coordinación de clases de español para quienes lo requieren.
«Este trabajo que yo hago no es de plata, es de amor», señaló Rojas, quien además destacó el sentido que le da a esta tarea diaria: «Te vienes con el corazón llenito, con muchas bendiciones, y eso es mejor que el dinero». En su labor cuenta con la colaboración de José García, quien continúa el trabajo social iniciado en su momento por el fallecido Padre Pedro.
La historia de Lili Rojas se ha convertido en un referente de solidaridad vecinal en La Calera, en momentos en que distintas organizaciones comunitarias de la comuna buscan fortalecer las redes de apoyo a familias vulnerables. Quienes deseen colaborar con su labor pueden contactarla a través de su perfil de Facebook, Lili Rojas González.
Fuente: El Observador

