El académico Lianggi Espinoza Ramírez, del Instituto de Matemáticas de la Universidad de Valparaíso (IMUV), publicó un artículo que examina las relaciones entre la guerra, la paz, la no violencia y la Matemática Educativa. El trabajo, titulado «Guerra, paz, no violencia y Matemática Educativa», apareció en la Revista Latinoamericana de Investigación en Matemática Educativa (RELIME) y propone incorporar la reflexión ética sobre los usos sociales del conocimiento matemático tanto en la formación de profesores como en la investigación de esta disciplina.
El punto de partida del análisis es un ejemplo habitual en las salas de clases: el uso de la trayectoria de un proyectil de cañón para enseñar funciones cuadráticas. Según plantea Espinoza, el problema no está en el contenido matemático en sí, sino en enseñarlo sin abrir preguntas sobre sus usos y consecuencias. El académico se apoya en antecedentes históricos, documentos de organismos internacionales y tres trabajos del educador matemático brasileño Ubiratan D’Ambrosio para sostener que el desarrollo del conocimiento matemático ha estado ligado, en distintos momentos, a aplicaciones militares como la balística y las tecnologías de precisión.
«Las matemáticas tienen un carácter social y político. Así como el conocimiento matemático y científico se utiliza con mucha fuerza para realizar exámenes médicos, sanar personas y generar muchos efectos positivos, esos mismos conocimientos también pueden utilizarse para aniquilar y destruir», afirma el académico en la publicación. Espinoza cita además el conflicto en Gaza como ejemplo actual de la relación entre ciencia y violencia, y llama a la comunidad académica a preguntarse cómo se posiciona frente a este tipo de situaciones.
La publicación introduce también el concepto de «cultura de guerra», entendido como un conjunto de dinámicas de pensamiento y de relación —como la lógica de «nosotros contra ellos», la deshumanización del que piensa distinto y la polarización en redes sociales— que pueden persistir en la sociedad incluso sin un conflicto armado en curso. Frente a ese escenario, Espinoza propone entender la paz no solo como ausencia de violencia, sino como un proceso ligado a la justicia y al reconocimiento de la dignidad de las personas, y plantea que la educación matemática no debiera ser neutral ante los usos que se dan a este conocimiento.
El artículo, disponible en el sitio de RELIME, se orienta especialmente a quienes se forman como futuros profesores e investigadores en Matemática Educativa, e invita a sumar a la pregunta de cómo resolver un problema matemático otra que rara vez se plantea en el aula: para qué y para quién se utiliza ese conocimiento.




