El Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso realizó la tercera versión de una jornada de capacitación dirigida a docentes, enfocada en apoyar a estudiantes que viven con diabetes mellitus tipo 1. La actividad, organizada por el Comité de Diabetes Infantil del recinto asistencial, se desarrolló en el auditorio del Liceo Eduardo de la Barra y convocó a más de 30 personas, entre profesores y asistentes de la educación de establecimientos del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Valparaíso, además de colegios particulares y particulares subvencionados.
La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad crónica de origen autoinmune, en la que el sistema inmunitario destruye las células del páncreas encargadas de producir insulina, la hormona que regula los niveles de glucosa en la sangre. Su control requiere administración de insulina, monitoreo constante de la glicemia y cuidados permanentes, lo que hace indispensable la participación de los equipos educativos en el acompañamiento diario de los estudiantes.
La jornada incluyó exposiciones de profesionales de endocrinología, enfermería, nutrición, pediatría y psicología, junto con talleres prácticos sobre monitoreo de glicemia, administración de insulina y manejo de episodios de hipoglicemia. El doctor Andy Contreras, endocrinólogo y diabetólogo del hospital, señaló que el manejo de la enfermedad depende en gran medida de la educación y de que los adultos a cargo sepan reconocer y responder ante los distintos escenarios que pueden presentarse durante la jornada escolar. Por su parte, la doctora Romy Aravena, diabetóloga infantil, puso énfasis en la capacitación para detectar y actuar frente a la hipoglicemia, cuadro que puede derivar en una urgencia si no se trata a tiempo.
Marcela Barraza Vargas, enfermera del programa de Diabetes Infantil del hospital, destacó los avances logrados en las tres versiones de la capacitación, señalando que varios establecimientos ya cuentan con protocolos de emergencia para sus estudiantes con esta condición. Cecilia Gómez, coordinadora de Convivencia Escolar del colegio Joaquín Edwards Bello de Rodelillo, valoró a su vez contar con herramientas concretas para ajustar los procedimientos escolares a las necesidades de los niños que viven con diabetes.
Según los organizadores, la instancia busca reforzar la coordinación entre los equipos de salud, los colegios y las familias, de manera de garantizar una respuesta oportuna ante emergencias y promover que los estudiantes con diabetes tipo 1 puedan participar con seguridad en todas las actividades escolares.



