La Unidad de Memoria del Hospital Carlos van Buren realizó la jornada “No todo es Alzheimer, visibilicemos las demencias atípicas”, actividad enmarcada en la reciente conmemoración del Día Mundial del Alzheimer y que reunió a profesionales de la salud y estudiantes en torno al diagnóstico diferencial de los trastornos neurocognitivos. Se trató de la cuarta versión de este encuentro anual, organizado con el propósito de entregar herramientas para reconocer formas de demencia menos frecuentes y favorecer un abordaje oportuno y respetuoso de los pacientes y sus familias.
La jefa de la Unidad de Memoria del recinto porteño, doctora Gisela Tapia Perretti, explicó que este año se optó por ampliar el enfoque de la jornada más allá del Alzheimer. “La idea de esta jornada es abrir un poco la mente a los participantes, que se cuestionen el diagnóstico cuando encuentran que el cuadro clínico no calza de manera exacta con una enfermedad de Alzheimer”, señaló la neuróloga. El programa incluyó contenidos sobre demencias degenerativas menos prevalentes, trastornos cognitivos secundarios a patologías psiquiátricas, demencia frontotemporal, perfiles neuropsicológicos en demencias atípicas y la actualización del Plan Nacional de Demencia 2025-2035.
La evaluación del lenguaje como parte del estudio neurocognitivo fue otro de los ejes abordados. La fonoaudióloga de la unidad, Maite Barrera Palacios, planteó que este proceso suele reducirse en la práctica clínica a una sola prueba. “Muchas veces la evaluación del lenguaje, en el contexto de una evaluación neurocognitiva, se acota a una única prueba, que es una prueba de denominación de imágenes. Sin embargo, hay que entender que el lenguaje es un proceso mucho más complejo, que se procesa en redes neuronales y que es necesario evaluar distintas dimensiones”, indicó. A su turno, el neurólogo Juan Pablo Fernández Carrasco destacó el valor de estas capacitaciones para fortalecer el diagnóstico y la continuidad de la atención entre los distintos niveles del sistema de salud.
La jornada también abordó los derechos y la autonomía de las personas que viven con demencia. El geriatra de la Unidad de Memoria, Maximiliano Bravo Yapur, presentó contenidos sobre la evaluación de pacientes que consultan por quejas cognitivas y subrayó que el diagnóstico no debe entenderse como una pérdida de derechos. “Esta es una enfermedad que no le quita derechos a los pacientes; lo único que le quita son capacidades para ejercer su autovalencia”, afirmó, remarcando la importancia de adoptar medidas preventivas oportunas para que los pacientes conserven su autonomía el mayor tiempo posible.
El encuentro se organizó en tres bloques —diagnóstico diferencial en demencia, reconocimiento e intervención en demencias atípicas, y tratamiento— e incluyó además contenidos sobre deterioro cognitivo asociado a parkinsonismos e intervenciones no farmacológicas. La actividad contó con el auspicio de la Escuela de Medicina y el Centro para la Investigación Traslacional en Neurofarmacología, ambos de la Universidad de Valparaíso, además de la colaboración de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y el Servicio de Salud Valparaíso San Antonio.



