La Fundación Cielos de Chile, junto a la International CPTED Association (ICA), presentó en la comuna de Concón el informe «Cielos Sustentables y Espacios Urbanos Seguros en Chile», un documento que busca aportar al debate sobre iluminación pública justo cuando está próxima a entrar en vigencia la nueva normativa nacional que regula la contaminación lumínica. El estudio reúne criterios de seguridad urbana y de protección del cielo nocturno, dos materias que suelen presentarse como contrapuestas.
Entre sus principales conclusiones, el informe plantea que una mayor cantidad de luz no se traduce automáticamente en mayor seguridad para los espacios públicos, y que es posible diseñar sistemas de iluminación que resguarden tanto la seguridad de las personas como la calidad de los cielos nocturnos. Según el documento, lo determinante no es la cantidad de luz instalada, sino la llamada «visibilidad útil»: la posibilidad de ver y ser visto sin generar deslumbramiento, mediante luminarias dirigidas, uniformes y jerarquizadas según el tipo de vía o espacio.
El informe también sitúa la contaminación lumínica como un problema de planificación territorial, con efectos que van más allá del paisaje nocturno: según la Fundación Cielos de Chile y la ICA, un uso inadecuado de la iluminación artificial puede afectar la seguridad, la salud de las personas, la biodiversidad y las condiciones para la observación astronómica, actividad de particular relevancia para la Región de Valparaíso y el resto de las zonas del país con cielos declarados de interés científico.
Ambas organizaciones advirtieron que el principal desafío que viene por delante es la implementación efectiva de los criterios técnicos propuestos, en un contexto en que municipios, servicios públicos y empresas deberán adecuar su infraestructura de alumbrado a los nuevos estándares que impone la normativa lumínica a nivel nacional.




