El organismo subraya que la clave para maximizar el impacto de la inversión en talento radica en utilizar analítica avanzada para diagnosticar y planificar las acciones formativas. Herramientas como DATA 360 permiten a más de 1.600 clientes revisar sus datos de capacitación, mientras que DataHub integra información externa e interna para identificar tendencias y brechas de habilidades en distintas industrias. Esto asegura que los recursos del 1% de capacitación vía franquicia tributaria de SENCE se dirijan a problemáticas operacionales reales.
Esta visión estratégica se extiende al fortalecimiento de la cadena de valor completa. La OTIC CChC considera fundamental capacitar no solo a los colaboradores directos, sino también a los proveedores, reconociendo que la competitividad de una empresa depende de la fuerza de todo su ecosistema. José Esteban Garay, vocero del organismo, enfatiza que «más habilidades significan mejor desempeño y, por ende, mayor productividad», un factor crítico cuando una de cada tres empresas enfrenta brechas de competencias.
El impacto de esta profesionalización va más allá de los indicadores de gestión. El desarrollo de nuevas habilidades amplía las oportunidades de adaptación y crecimiento para las personas en un mercado laboral exigente. En el contexto de los 50 años de SENCE, el desafío futuro es profundizar en el uso de inteligencia aplicada y estudios sectoriales para transformar la capacitación en una ventaja competitiva sostenible para el país.








