Los datos de Interclínica revelan que el incremento en las atenciones de urgencia por infarto impactó a ambos sexos, con un aumento del 41% en la población masculina y un 34% en la femenina durante el año pasado. El alza más pronunciada se observó en San José Interclínica, en Arica, donde los casos casi se triplicaron. Le siguieron Los Carrera Interclínica en Quilpué (55,7%), Tarapacá Interclínica en Iquique (48,8%) y Cordillera Interclínica en Santiago (18,8%). En Los Leones Interclínica, en La Calera, no se registró variación en el total de ingresos.
La doctora Florencia Segovia, especialista en cardiología de San José Interclínica, atribuye este aumento a un fenómeno multifactorial. «Estamos observando más eventos cardiovasculares no solo en personas mayores, sino también en pacientes en edad laboral activa. Influyen el estrés sostenido, el sobrepeso, el mal control de la presión y, en algunos casos, el consumo de sustancias que afectan directamente al sistema cardiovascular», explica la experta.
Este escenario en Chile refleja una tendencia global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que las enfermedades cardiovasculares causan cerca de 20 millones de muertes al año. Análisis recientes publicados en la revista médica *The Lancet* advierten que la carga mundial de enfermedad cardiovascular continuará en aumento si no se fortalecen las estrategias de control de factores como la hipertensión, la obesidad y la diabetes, especialmente en países de ingresos medios.
Frente a esta situación, la prevención activa es fundamental. La doctora Segovia enfatiza la importancia de adoptar una alimentación equilibrada, realizar actividad física regular, evitar el tabaco y controlar el estrés. Asimismo, destaca que los chequeos preventivos son clave para detectar a tiempo factores de riesgo como la presión arterial, el colesterol y la glicemia, antes de que ocurra un evento mayor.
La doctora Priscila Cepeda, especialista en Medicina Interna de Tarapacá Interclínica, advierte sobre la dificultad de reconocer los síntomas. «El principal problema es que muchos pacientes no reconocen los síntomas o los atribuyen a otras causas, como el estrés o problemas digestivos, y esa demora en consultar puede tener consecuencias importantes», señala.
Si bien el dolor torácico intenso es el signo más conocido, el infarto no siempre se presenta de manera clásica. «Puede manifestarse como presión u opresión en el pecho, falta de aire, náuseas, sudoración fría, dolor que se irradia al cuello, la mandíbula o la espalda, e incluso como una fatiga inusual y repentina», describe la doctora Cepeda. En el caso de las mujeres, los síntomas atípicos son más frecuentes, lo que puede retrasar la consulta. La especialista concluye que ante señales súbitas o intensas, «el tiempo es determinante», y se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia.








