El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través de su sede de La Cruz, trabaja junto a la empresa Curimapu y la Universidad de Concepción en un proyecto que busca fortalecer a la alfalfa Kauke, variedad chilena desarrollada para condiciones de secano, mediante un prototipo de peletizado con bacterias benéficas adaptadas a los suelos del país.
La técnica consiste en recubrir la semilla con una suerte de «abrigo» formado por bacterias nativas, lo que busca protegerla durante las primeras etapas de establecimiento e incrementar su vigor cuando se siembra en otoño, uno de los periodos más exigentes para los cultivos de zonas de secano. Este tipo de agricultura, que depende exclusivamente del agua de lluvia y no cuenta con riego, es especialmente sensible a la calidad y resistencia de la semilla utilizada.
Según explicó el equipo de comunicaciones de INIA La Cruz, con este desarrollo se espera abrir nuevas posibilidades para la agricultura de secano en Chile, un sistema productivo que se extiende por buena parte de la zona central del país y que enfrenta cada año mayores desafíos hídricos. La iniciativa se enmarca en el trabajo que INIA La Cruz, ubicado en el sector de Chorrillos, desarrolla en conjunto con instituciones públicas y privadas para mejorar la disponibilidad de tecnologías agrícolas adaptadas a las condiciones del territorio nacional.
La alianza entre INIA, Curimapu y la Universidad de Concepción continúa en fase de avance de ensayos, con foco en evaluar el comportamiento de la semilla peletizada frente a la semilla en su estado natural, en el marco de los esfuerzos por dotar a los productores de secano de herramientas que permitan mejorar la productividad forrajera del país.
Fuente: Comunicado de prensa de INIA La Cruz